¿Qué pasos hay que dar para divorciarse en Sabadell?

Poner fin a un matrimonio en Sabadell conlleva todo un proceso legal que muchas personas desconocen cuando se enfrentan a un divorcio. Más allá de las difíciles emociones que genera, es fundamental manejar bien los aspectos legales para que sea una experiencia lo menos traumática posible.

El divorcio en España está regulado principalmente por el Código Civil y la Ley de Jurisdicción Voluntaria.

Existen diferentes modalidades, como el divorcio contencioso y el divorcio de mutuo acuerdo, cada una con sus propios pasos a seguir. Hay plazos, documentos legales, negociaciones y trámites que cumplir.

Los mejores consejos y pasos para divorciarse

Contratar a un buen abogado y procurador desde el inicio es imprescindible para recibir el asesoramiento y representación legal adecuados.

Ellos guiarán en la presentación de la demanda, en posibles acuerdos sobre medidas a adoptar, y a través de audiencias, juicios y resoluciones para concretar el divorcio.

concretar el divorcio

Este artículo presenta una completa guía de los pasos a seguir para divorciarse en Sabadell, tanto en la modalidad contenciosa como de mutuo acuerdo. Explica los detalles legales para transitar el proceso de divorcio de principio a fin de la mejor manera posible.

Contratar abogado y procurador en Sabadell

Uno de los pasos más importantes al divorciarse, es contratar a un abogado experto en divorcios en Sabadell y a un procurador desde las etapas iniciales. Ambos son figuras legales diferentes con roles complementarios para asesorar y representar adecuadamente ante los tribunales.

Es recomendable buscar abogados que se especialicen en derecho matrimonial y de familia, con amplia experiencia en procesos de divorcio.

El abogado asesorará sobre los derechos y opciones legales, preparará los documentos necesarios, ofrecerá estrategias de negociación y representará ante el juez durante audiencias y el juicio, en caso de haberlo.

Por otro lado, el procurador es quien se encarga de representar oficialmente al cónyuge ante el juzgado, realizando presentaciones de escritos y demás trámites burocráticos y procesales requeridos durante el divorcio. También debe ser un profesional experimentado en esta materia.

Es importante encontrar profesionales con los que exista confianza y buena comunicación, dado que se compartirán detalles sensibles sobre la relación y el matrimonio.

El trabajo coordinado entre abogado y procurador es clave para defender los intereses propios de la mejor manera.

Presentar la demanda de divorcio

La demanda de divorcio es el documento legal clave que inicia formalmente el proceso de divorcio. Debe ser elaborada por el abogado y presentada ante el Juzgado de Primera Instancia del lugar de residencia de los cónyuges.

La demanda establece la voluntad de divorciarse de uno de los miembros de la pareja, expone detalladamente las causas o motivos legales en los que se fundamenta la solicitud de divorcio, de acuerdo a lo establecido en el Código Civil, y propone medidas sobre el cuidado de los hijos, pensión compensatoria, uso de la vivienda familiar, entre otros aspectos.

Las causas más comunes que se alegan son la separación de hecho durante al menos tres meses, el cese efectivo de la convivencia conyugal durante seis meses, o el deterioro sustancial de la convivencia que hace imposible restablecerla. También se pueden alegar causas como la infidelidad conyugal.

Es importante que la demanda esté bien formulada, cumpliendo los requisitos formales y legales para que el juez la admita a trámite. El abogado orientará para fundamentarla de manera sólida con base en las circunstancias particulares del matrimonio.

Presentar esta demanda de divorcio escrita y firmada por el solicitante es el acto formal con el que se activa el proceso legal de disolución del matrimonio ante los tribunales españoles. A partir de ese momento, se iniciarán todos los siguientes pasos procesales.

Intento de conciliación

Una vez que el juez admite a trámite la demanda de divorcio, citará a los cónyuges a una audiencia preliminar llamada intento de conciliación.

Esta es una comparecencia obligatoria en la mayoría de los divorcios contenciosos. Su objetivo es intentar que las partes lleguen a un acuerdo respecto a las medidas que regularán su nueva situación tras el divorcio, antes de seguir adelante con el procedimiento.

En esta audiencia, los cónyuges -acompañados por sus respectivos abogados- se reunirán ante el juez e intentarán pactar medidas sobre el cuidado de los hijos, uso de la vivienda familiar, pensión compensatoria si procede, y otras cuestiones personales y económicas derivadas del divorcio.

Si logran alcanzar un acuerdo que ambos estimen satisfactorio, este se plasma en un convenio regulador que deberá ser aprobado por el juez, y se evitaría tener que seguir con el engorroso procedimiento judicial contencioso.

De no ser posible el acuerdo en esta instancia de conciliación, el proceso de divorcio continuará adelante hasta la celebración de un juicio. Pero el intento de conciliación es una interesante oportunidad para resolver la separación de común acuerdo y de forma más amistosa.

intento de conciliación

Juicio y sentencia

Si no hay acuerdo, se celebra el juicio. Cada parte expone sus alegaciones y pruebas ante el juez, que finalmente dicta sentencia estableciendo las medidas definitivas sobre custodia de hijos, pensión compensatoria, uso de la vivienda familiar, etc.

Divorcio de mutuo acuerdo

Cuando hay voluntad de ambos cónyuges de divorciarse amigablemente, se tramita por la vía del divorcio de mutuo acuerdo. Se evita el juicio presentando de forma conjunta una propuesta de convenio regulador con todas las medidas que pedirán al juez relativas a hijos, bienes, pensión..

Trámites finales

Tras la sentencia de divorcio o la aprobación del convenio regulador, se realizan los trámites finales para ejecutar los acuerdos, como la liquidación del régimen económico matrimonial.

Finalmente se emite la resolución de divorcio y se inscribe en el Registro Civil, formalizando la disolución del matrimonio.